Rápido. Privado. Preciso.
Traducción en tiempo real de español a italiano, tan rápida como hablas
Pruébalo gratis como invitado, sin tarjeta y sin instalar nada. Inicia sesión para desbloquear hasta 10 sesiones de traducción en tiempo real con el plan Gratis.
Buenos días
Buongiorno
¿Cuánto cuesta?
Quanto costa?
¿Dónde está…?
Dov'è…?
Con el italiano pasa algo curioso: lo escuchas y crees que entiendes casi todo. La otra persona te escucha a ti y piensa lo mismo. Así es como una consulta en la anagrafe de un comune, una compra en una farmacia de Roma o la firma de un alquiler en Milán terminan con dos personas sonriendo y un malentendido de por medio. Mingle convierte lo que dices en español en subtítulos en italiano y en una voz italiana natural, en tiempo real, desde el navegador del teléfono que ya llevas en el bolsillo.
- Privado y seguro
- Funciona en todas partes
- Sin instalar ninguna app
Traducción en tiempo real
Subtítulos al instante mientras hablas.
Voz natural
Escucha el italiano con naturalidad gracias a la lectura en voz alta.
Privado y seguro
Cifrado en tránsito, y nunca vendemos tus datos.
Funciona en todas partes
Funciona en tu navegador, sin instalar ninguna app.
Ideal para conversaciones reales
Cada conversación traduce en una sola dirección: de tu español al italiano. Cuando te quieran responder, toca «Intercambiar idiomas» en el menú de idiomas. Esa conversación termina, los subtítulos se borran y se abre una nueva de italiano a español; vuelve a tocar el micrófono y lee la respuesta en tu idioma. No hay nada que instalar, ni para ti ni para quien te atiende, y puedes empezar como invitado. Esta guía está pensada para quienes hablan español, ya sea en Buenos Aires, Montevideo, Bogotá o Madrid, y necesitan hacerse entender en italiano.
La ventanilla de la anagrafe en un comune
Te mudaste de Montevideo al pueblo de donde salió tu bisabuelo, y antes de cualquier trámite de ciudadanía el comune te pide tener tu residencia inscrita en su anagrafe, y el trámite se hace en persona. Le cuentas en español al empleado dónde vives y qué actas trajiste, y él lo lee en italiano. Una ley de 2025 cambió quién puede pedir la ciudadanía, así que deja que la oficina te diga qué se aplica en tu caso: toca «Intercambiar idiomas» en el menú de idiomas, vuelve a tocar el micrófono y lee en español la lista de documentos que te piden. Antes de que escriban nada, aclara cuál de tus dos apellidos va en la casilla «cognome» y revísalo en pantalla.
Una farmacia cerca de la estación Termini, en Roma
Llegaste de Sevilla con fiebre y dolor de garganta. Le explicas en español a la farmacéutica lo que sientes, y ella escucha frases completas en italiano en lugar de palabras adivinadas. Después intercambias los idiomas y lees en español cuántas pastillas tomar, cada cuántas horas y si van con comida. Si hay ruido, activa «Leer en voz alta» con un audífono puesto y compara la cifra del subtítulo con la de la caja.
La inmobiliaria en Milán
Eres una ingeniera colombiana que empieza un trabajo en Milán. En español preguntas por el alquiler, el depósito y desde qué día puedes entrar al apartamento. El agente te pide el codice fiscale: dicta los 16 caracteres y revísalos uno por uno en el subtítulo. Para leer su respuesta, intercambia los idiomas y fíjate en los precios, que en Italia llevan coma decimal: 1.150,00 € son mil ciento cincuenta euros.
Subtítulos claros
Subtítulos limpios y precisos en italiano mientras hablas.
Velocidad de conversación
Sigue el ritmo de un diálogo natural, como en la vida real.
Lectura en voz alta
Escucha el italiano con naturalidad cuando lo necesites.
Frases
Frases útiles
Frases comunes de español a italiano, listas para escucharlas en voz alta.
| Reproducir | Italiano | Español |
|---|---|---|
| Buongiornobuon-YÓR-no | Buenos días | |
| Quanto costa?CUÁN-to CÓS-ta | ¿Cuánto cuesta? | |
| Dov'è…?do-VÉ | ¿Dónde está…? | |
| Grazie milleGRÁ-tsie MÍL-le | Muchas gracias | |
| Il mio nome completo è…il MÍ-o NÓ-me com-PLÉ-to É | Mi nombre completo es… | |
| Ho due cognomio DÚ-e co-ÑÓ-mi | Tengo dos apellidos | |
| Ho mal di golao MAL di GÓ-la | Me duele la garganta | |
| Può ripetere più lentamente, per favore?PUÓ ri-PÉ-te-re PIÚ len-ta-MÉN-te, per fa-VÓ-re | ¿Me lo puede repetir más despacio? |
Empieza en tres pasos
- 01
Elige dos idiomas
Los idiomas ya están configurados en español → italiano. Puedes intercambiarlos cuando quieras.
- 02
Toca el micrófono y permite el acceso
Un solo permiso del navegador. No necesitas cuenta para empezar.
- 03
Habla y listo
Las palabras aparecen como subtítulos en vivo y, con «Leer en voz alta» activado, se escuchan en tus audífonos con voz natural mientras tu teléfono mira hacia la otra persona. ¿Conversan en ambas direcciones? Comparte la sesión de traducción con su teléfono.
Guía de configuración completa →
El momento de los audífonos: la otra persona le habla a tu teléfono y tú escuchas tu idioma
Pon tu teléfono sobre la mesa, mirando hacia la otra persona, y activa «Leer en voz alta». Su voz entra por el micrófono de tu teléfono y la traducción suena en voz baja en tus audífonos. Privado, sin manos y sin gritarle a un aparato.
Deberían funcionar los audífonos con cable o Bluetooth que ya uses con tu teléfono, porque la lectura en voz alta sale por la salida de audio normal del teléfono. Si tu teléfono cambia al micrófono de los audífonos, elige el micrófono integrado en «Dispositivos» para que escuche a la otra persona y no a ti.
¿Quieres que también te escuche? Toca «Compartir la conversación» y muéstrale el código QR: se une a la sesión de traducción desde su propio teléfono en su idioma, así cada quien lee y escucha a la otra persona sin pasarse el teléfono. En un solo teléfono, para responder intercambia los idiomas desde el menú de la conversación.
Qué hace diferente al italiano
Los falsos amigos son el riesgo principal de este par, y el Centro Virtual Cervantes lo explica bien: entre lenguas que se parecen en la forma, son lo más común. El ejemplo de manual es “burro”, que en italiano significa mantequilla. Le siguen “salire”, que es subir (también subirse a un tren o a un auto), de modo que “salgo” suena a que vas para arriba; “caldo”, que es calor y no sopa; “aceto”, que es vinagre; y “guardare”, que es mirar y no guardar. Si en un bar te dicen “subito!”, te prometen que te atienden enseguida. Y una cuenta “salata” no lleva sal: es una cuenta cara. Si mezclas en tu español una palabra que suena a italiano, mira cómo quedó en la pantalla.
El italiano distingue entre consonante simple y doble, algo que el español no hace. “Casa” es la vivienda y “cassa” es la caja donde se paga; “sete” es sed y “sette” es el número siete. Al leer rápido, el ojo hispanohablante se salta la letra repetida, así que presta atención a los subtítulos con cantidades, precios o números de habitación.
Para el trato, el italiano usa “tu” con gente de confianza y “Lei”, con el verbo en tercera persona, con desconocidos; quien tiene más rango es quien propone pasar al “tu”. Como Mingle no tiene un ajuste de formalidad, tu manera de hablar marca el tono: trata de usted al empleado y revisa el subtítulo.
Las cifras se escriben como en España, Argentina o Uruguay: coma para los decimales y punto para los miles. Si vienes de México, donde se usa el punto decimal, ve con más calma. “Un miliardo” equivale a mil millones. Las fechas van día, mes y año, y las horas oficiales usan el reloj de 24 horas, escritas 14.05 o 14:05. En los papeles, el nombre se divide en “nome” y “cognome”, y el apellido suele ir adelante. Con dos apellidos, aclara dónde va cada uno y revisa cada letra antes de que quede en un registro de residencia o en tu codice fiscale.
Esta página trata específicamente de español → italiano
Los falsos amigos son el riesgo principal de este par, y el Centro Virtual Cervantes lo explica bien: entre lenguas que se parecen en la forma, son lo más común. El ejemplo de manual es “burro”, que en italiano significa mantequilla. Le siguen “salire”, que es subir (también subirse a un tren o a un auto), de modo que “salgo” suena a que vas para arriba; “caldo”, que es calor y no sopa; “aceto”, que es vinagre; y “guardare”, que es mirar y no guardar. Si en un bar te dicen “subito!”, te prometen que te atienden enseguida. Y una cuenta “salata” no lleva sal: es una cuenta cara. Si mezclas en tu español una palabra que suena a italiano, mira cómo quedó en la pantalla. El italiano distingue entre consonante simple y doble, algo que el español no hace. “Casa” es la vivienda y “cassa” es la caja donde se paga; “sete” es sed y “sette” es el número siete. Al leer rápido, el ojo hispanohablante se salta la letra repetida, así que presta atención a los subtítulos con cantidades, precios o números de habitación. Para el trato, el italiano usa “tu” con gente de confianza y “Lei”, con el verbo en tercera persona, con desconocidos; quien tiene más rango es quien propone pasar al “tu”. Como Mingle no tiene un ajuste de formalidad, tu manera de hablar marca el tono: trata de usted al empleado y revisa el subtítulo. Las cifras se escriben como en España, Argentina o Uruguay: coma para los decimales y punto para los miles. Si vienes de México, donde se usa el punto decimal, ve con más calma. “Un miliardo” equivale a mil millones. Las fechas van día, mes y año, y las horas oficiales usan el reloj de 24 horas, escritas 14.05 o 14:05. En los papeles, el nombre se divide en “nome” y “cognome”, y el apellido suele ir adelante. Con dos apellidos, aclara dónde va cada uno y revisa cada letra antes de que quede en un registro de residencia o en tu codice fiscale.
Fuentes
- Centro Virtual Cervantes, El Trujamán: Los falsos amigos fraseológicos (Julia Sevilla Muñoz y Maria Sardelli, 2011)
- Treccani (en italiano): vocabulario, « salire »
- Accademia della Crusca (en italiano): Tu, lei, voi, ¿qué pronombre elegir para dirigirse a alguien? (Valeria Della Valle, 2025)
- Wikipedia (en inglés): fonología del italiano, consonantes dobles
- Agenzia delle Entrate (en italiano): el codice fiscale
- Comune di Ravenna (en italiano): reconocimiento de la ciudadanía italiana iure sanguinis
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
Todo lo que necesitas saber sobre la traducción de español a italiano.
Si el italiano se parece tanto al español, ¿para qué necesito un traductor?
Justamente por el parecido. En italiano “burro” es mantequilla y no el animal; “salire” es subir, o subirse al autobús, y para salir se dice “uscire”; “caldo” es calor o caliente, nunca un caldo de pollo, que allá se llama “brodo”; y “aceto” es vinagre, mientras que el aceite es “olio”. Entender a medias se siente igual que entender, y la otra persona asiente. Mingle traduce el sentido y no la forma de la palabra, y el subtítulo les muestra a los dos qué se dijo de verdad.
¿El italiano me va a salir con “tu” o con “Lei”?
El italiano tiene un “tu” de confianza y un “Lei” formal, que es lo normal con alguien que no conoces, como el empleado de una oficina o una farmacéutica. Mingle no tiene un ajuste de formalidad: la traducción sigue la manera en que formulas la frase. Si le hablas de usted, lo natural es que salga con “Lei”; si el subtítulo suena demasiado informal, cambia la frase y vuelve a decirla.
¿Cómo pongo mis dos apellidos en un formulario italiano?
Los formularios italianos piden por separado “cognome” (apellido) y “nome” (nombre), y en los documentos oficiales el apellido suele ir primero. Di qué apellido o apellidos van en “cognome” y revisa el subtítulo letra por letra. El codice fiscale se arma con tu apellido, tu nombre, tu fecha y lugar de nacimiento, y solo vale el que entrega la Agenzia delle Entrate, así que conviene corregir un apellido mal puesto ahí mismo, en la ventanilla.
Hablo con voseo rioplatense. ¿Me va a entender? ¿Y qué italiano voy a escuchar?
Habla como hablas siempre. Mingle tiene un solo ajuste para el español y uno para el italiano, y entre sus 14 idiomas con pistas de jerga y modismos está el español. La precisión por región o dialecto no se ha medido, así que lee el subtítulo en italiano antes de algo importante. Del otro lado, en Italia se habla un italiano regional cuyos sonidos y palabras cambian de Milán a Nápoles; cuando intercambies los idiomas para leer la respuesta, confírmala en el subtítulo en español.
¿Qué necesito para usarlo en Italia?
Un teléfono o una computadora con navegador y conexión a internet, ya sea con datos móviles o wifi. Abre mingle.fit, permite el acceso al micrófono y empieza a hablar. Las conversaciones como invitado no piden cuenta ni tarjeta; si inicias sesión, se guarda tu historial, útil para volver a ver una dirección en Milán o la lista de papeles que te pidió la anagrafe.
¿Ambas personas necesitan la app?
No. Todo funciona en el navegador. Para conversar en ambas direcciones, toca «Compartir la conversación» y muestra el código QR: la otra persona se une desde su propio teléfono en su idioma, sin app y sin cuenta. En un solo teléfono compartido, cada sesión de traducción va en una dirección, y cuando la otra persona responde intercambias los idiomas desde el menú de la conversación.
¿Puedo probar Mingle gratis con este par de idiomas?
Sí. Empieza al instante con sesiones de traducción gratuitas como invitado, sin tarjeta y sin instalar nada. Los planes de pago te dan sesiones más largas e historial guardado.
